sábado, 11 de agosto de 2018

Invernada del zorzal real (Turdus pilaris) en la Sierra de Córdoba




La distribución de la invernada habitual del zorzal real (Turdus pilaris) en España se restringe, principalmente, a la mitad norte. Destacan tres núcleos geográficos con una alta concentración: el norte de las provincias pirenaicas centrales, la vertiente meridional cantábrica y, sobre todo, el eje del Sistema Ibérico. En Andalucía las áreas de invernada más regulares suelen ser la Sierra de las Nieves y la Sierra de Segura (SANTOS, 2013). En Sierra Morena la especie es considerada como invernante rara e irregular, con muy pocas citas, la mayoría de ejemplares cazados en olivares (ROMERO PORRINO, 2012).

Su escasa presencia tanto en Andalucía como en la provincia de Córdoba revela la importancia de la detección de esta especie en un paraje de la Sierra de Córdoba en el invierno 2017/2018.

Las observaciones se realizaron en un poljé kárstico labrado en caliza cámbrica por el que circulan dos arroyos (cuadrícula 10x10 UT.M 30SUG39). En la zona, vallada en todo su perímetro, existe una explotación de ganado vacuno. La vegetación arbórea y arbustiva se concentra en el perímetro del poljé y en los cauces de los arroyos y está compuesta por encinas (Quercus rotundifolia), alcornoques (Quercus suber), pinos piñoneros (Pinus pinea), majuelos (Crataegus monogyna), lentiscos (Pistacia lentiscus) y madroños (Arbutus unedo), entre otros. Los sotos de los arroyos albergan olmos (Ulmus minor), álamos blancos (Populus alba) y negros (Populus nigra), alisos (Alnus glutinosa), fresnos (Fraxinus angustifolia), almeces (Celtis australis), zarzamoras (Rubus ulmifolius), rosales silvestres (Rosa ssp.), etc..

En total tenemos constancia de 14 registros diferentes; la primera cita se produjo el 3 de diciembre de 2017 y la última el 24 de febrero de 2018, ambas de 2 ejemplares. El número máximo de individuos registrados fueron 10, el 25 de diciembre. En cinco ocasiones se observaron 3 o más ejemplares (tabla 1).

Los zorzales reales eran fácilmente detectables por la tarde, cuando prospectaban el prado en cuestión en busca de alimento; les acompañaban otros túrdidos como zorzales charlos (Turdus viscivorus), zorzales alirrrojos (Turdus iliacus) y en menor medida mirlos comunes (Turdus merula) y zorzales comunes (Turdus philomelos). Por la mañana, los zorzales solían permanecer en la vegetación descansando o consumiendo frutos, especialmente almezas.

Varios son los factores locales que explican, a nuestro juicio, la presencia durante el invierno 2017/2018 del zorzal real en este paraje. En primer lugar, la abundacia de recursos tróficos tanto de origen animal como vegetal; en segundo lugar, la sequía acaecida durante el final del otoño y el principio del invierno, que ha favorecido la concentración de esta especie en lugares más humedos; y por último, la ausencia de molestias, ya que la presencia de personas en el lugar es ocasional y en él no se practica la caza. A estas circunstancias locales hay que sumar que durante el invierno 2017/2018 el número de citas de esta especie fue más alto de lo habitual en Andalucía (tabla 2).

Por último indicar que el invierno climatológico 2017/2018 en Córdoba ha sido frío y seco. La temperatura media del 1 de diciembre al 28 de febrero fue de 9.4 °C, 0.8 °C inferior a la media del periodo 1981-2010. La temperatura media de las mínimas, de 3.0 °C, estuvo 1.7 °C por debajo de la media. La temperatura media de las máximas fue de 15.8 °C. Solamente está 0.1 °C por encima de la media. La lluvia registrada alcanzó los 105.6 mm. representó el 47.2 % de la media (MOYA, 2018).

SANTOS, T. 2013. Zorzal real. Atlas de las aves en invierno en España 2007-2010. Ministerio de Medio Ambiente/SEO

ROMERO PORRINO, R. 2012. Guía online de las aves de Sierra Morena. ADIT-Sierra Morena. Disponible en: www.avesdesierramorena.com

MOYA, M. 2018. El invierno 2017/2018 en Córdoba, frío y seco. Cordopolis. https://cordopolis.es/2018/03/14/el-invierno-20172018-en-cordoba-frio-y-seco/

Tabla 1. Observaciones de zorzal real realizadas en la zona de estudio.

Tabla 2.  Observaciones registradas en eBird y Observation.org en el siglo XXI. 



*En el computo de observaciones no se han considerado aquellas que ocurren en una localidad en un periodo inferior a una semana. ** El obserador señala un pequeño bando sin determinar el número de ejemplares. 
Para interpretar correctamente esta tabla hay que tener en cuente un aumento en el número de personas que registran datos tanto en observado.org como en eBirdn.



Diego Peinazo Amo